…¡Y AL FIN TENEMOS PARKEO!

Después de un período de mas de una año y medio de trámites en la ciudad para obtener el permiso para hacer nuestro parkeo, hacer los planos, volverlos a hacer, juntar los recursos, buscar presupuestos… y ajustar presupuestos! Hoy podemos decir que: TENEMOS PARKEO! 

Cuando compramos el templo y sus instalaciones, no sabíamos que en la ciudad de Surfside había una disposición de que no se podía parkear sobre la tierra o el pasto, que es en las condiciones en que recibimos el lugar para estacionar nuestros vehículos. Solicitamos un permiso hasta tanto nos pudiéramos ponernos en regla con las “reglamentaciones’. Nos lo otorgaron por 6 meses. Comenzamos a buscar quien nos hiciera un plano del mismo para presentarlo para su aprobación. Después de varios intentos, varias inspecciones de suelo, de aire, de pasto, de luz, nos lo aprobaron. Pero cambiaron las leyes en la ciudad de Surfside y nos encontramos con que las medidas del lugar no eran suficientes para hacer un estacionamiento… Hubo que esperar que saliera la nueva legislación y entonces volver a presentar planos para hacer un patio en el que los carros de la congregación se pudieran estacionar.

Después de varias idas y venidas lo obtuvimos. Pero nos habíamos gastado el dinero en todas estas vueltas, que habíamos recogido en el “Yo me sumo” (te acuerdas?) y tuvimos que esperar a buscar otra vez los recursos. Al límite de que se venciera el permiso que nos había otorgado la ciudad, pudimos conseguir los recursos con un crédito (¡que por cierto aún hay que pagar!) y la empresa que se encargará de esta obra.

¡En una semana se finalizó todo y quedó precioso!, ¡Digno del Señor!. Por eso  cuando llegues  al servicio, si llegas temprano, tienes un lugar en el estacionamiento de tu iglesia esperándote.

Damos gracias en primer lugar a Dios quien nunca nos desamparó y nos acompañó en este proceso. En segundo lugar a todos los hermanos que se comprometieron con Casa de Jesús y que creyeron en este emprendimiento de acondicionar la iglesia y a nuestro Pastor que no descansó hasta ver concretado lo que le había prometido a la congregación!